
Del 5 al 12 de abril se vivió con mucha pasión y amor la Semana Santa, en nuestra Arquidiócesis de Trujillo. Desde el domingo los fieles se abarrotaron el patio del Palacio Arzobispal para la bendición de los Ramos.
Trujillo- (Por Juan Andonaire Enriquez).- El Martes Santo, nuevamente los fieles de las diferentes parroquias llegaron hasta la Plaza de Armas para participar y acompañar el recorrido de las 14 estaciones del camino del Señor (esta vez se realizó con el “Señor de la Divina Misericordia” de Moche) hacia el Calvario. El Vía Crucis estuvo presidido por Monseñor Miguel Cabrejos Vidarte, OFM., y acompañado del Obispo Auxiliar de Trujillo, Mons. Javier Travieso Martín, CMF, Además, de la presencia del Obispo de Chimbote, Mons. Ángel Simón Piorno.
El Vía Crucis arquidiocesano- que partió como de costumbre de la Basílica Catedral- transmitió una emoción muy intensa durante la cuarta estación, la cual conmovió todos los corazones de los files al ver el emotivo encuentro de nuestro Salvador- en su vía dolorosa- con su Madre la Virgen María (Sagrada Imagen traída desde el distrito de Moche).
Nuestro Pastor exhortó a reflexionar y dar un espacio especial a Jesucristo, en este momento importante para todos y cada unos de nosotros:
“La persona nunca está sola, Dios camina con nosotros y debemos estar con Él en esta Semana Santa, porque es un momento especial para darle todo a Dios, y eso significa pensar y reflexionar con serenidad para nuestra propia vida”, meditó.
Mientras tanto, el Miércoles Santo se reunieron todos los sacerdotes de la Arquidiócesis de Trujillo, en la Catedral para renovar sus promesas sacerdotales frente al Pastor de la Iglesia Trujillana. En esta Misa se hicieron las bendiciones de los Óleos para los enfermos y para los catecúmenos. Además, se consagró el Santo Crisma que es utilizado para ungir a los bautizados.
El Triduo Pascual se inició con la Solemne Misa presidida por el Arzobispo de Trujillo. En esta Eucaristía se resaltó la última Cena del Señor con sus Apóstoles, la Institución de la Eucaristía y la Institución del sacramento del Orden Sacerdotal. Es oportuno agregar que nuestro Arzobispo, siguiendo el ejemplo de Jesucristo, lavó los pies a 12 niños de diferentes parroquias de Trujillo; inmediatamente, después del acto litúrgico, el prelado, acompañado por cientos de feligreses hizo la visita a los 7 monumentos Eucarísticos preparados en 7 templos del cercado de Trujillo.
El Viernes Santo que es, para todos los cristianos católicos, un día de ayuno obligatorio, se llevó a cabo el Sermón de las 7 palabras, en la Basílica Catedral. Las reflexiones de estas célebres palabras estuvieron a cargo de sacerdotes diocesanos y religiosos que trabajan en nuestra Jurisdicción Eclesiástica. La Quinta Palabra (“Tengo Sed”) estuvo a cargo del Arzobispo Metropolitano de Trujillo, Mons. Miguel Cabrejos, OFM, quien recomendó a todos los cristianos “ser portadores de vida, tener un corazón libre para Dios y abrirle las puertas de nuestra vida para hacer su voluntad cada día”.
El sábado por la noche, último día del Triduo Pascual, los actos litúrgicos se iniciaron con la bendición del fuego en el atrio de la Catedral. Un gran cirio encendido iluminó la oscuridad de la noche Santa. Seguidamente se procedió a la procesión hacia el Altar Mayor para desarrollar el acto religioso que nos recuerda la Resurrección de nuestro Salvador. La Basílica Catedral, una vez más, estuvo colmada por cientos de fieles que, con vela en mano, participaron de la ceremonias litúrgicas, previa a la Resurrección de nuestro Señor Jesucristo.
La Santa misa de Domingo de Resurrección se celebró en la Basílica Catedral, abarrotada de cientos de fieles, quienes recibieron las bendiciones con el agua bendita de parte de nuestro Pastor. Al final de la Eucaristía, se les obsequió a todos los presentes, globos blancos y amarillos, (colores de El Vaticano), en señal de alegría por la Resurrección de nuestro Señor.
Cabe resaltar que todos los actos litúrgicos celebrados por Semana Santa, en la Catedral estuvieron presididos por Mons. Miguel Cabrejos Vidarte, OFM., quien agradeció la participación masiva y activa de todos los fieles trujillanos.
Finalmente, el Viernes Santo, después del Sermón de las 7 Palabras, el pastor de la grey liberteña, agradeció a la Orquesta Sinfónica de Trujillo y al coro polifónico de la UPAO, por sus melodiosas notas musicales, que son una muestra de generosidad y una forma de llevar vida, arte y cultura a nuestra sociedad que tanto lo necesita.