
Por Enrique Benites Delgado
Columnista Invitado Intermedia Trujillo
Columnista Invitado Intermedia Trujillo
El accidente originado por la empresa de transportes ÍCARO, ha destapado un festín de trámites administrativos dentro de la Municipalidad de Trujillo, y la forma irresponsable de manejar el sector transporte de nuestra ciudad. A tanto ha llegado que se creó un Ordenanza para favorecer a la mencionada empresa.
En el año 2006, esta empresa solicita su autorización para circular, la cual fue denegada ante porque la Ordenanza Nº 10-2006-MPT, establece en su TERCERA Disposición Final: “queda suspendido por cuatro años el otorgamiento de nuevos permisos de operación”. En la SEXTA Disposición Final dice: “La vigencia del permiso de operación será modificada de acuerdo a lo que estipule el Plan Regulador de Rutas que será aprobado mediante ordenanza”. Está clarísimo que no debería entrar ningún vehículo más, menos aún una empresa. Han pasado más de dos años y aún no aprueban el Plan Regulador de Rutas.
La actual gestión aprobó a nivel de Consejo la Ordenanza Nº 23-2007-MPT que permitía el ingreso de nuevas unidades. Ante la protesta y después del contundente paro del sector transporte en contra de esta actitud descarada, no publican la ordenanza; suceden otros inconvenientes propiciados por el propio Alcalde cuando firmó una Resolución de Alcaldía queriendo modificar una Ordenanza. Con todo esto, es mayor el agravante del favoritismo en que han incurrido. Hechos que fueron denunciados en un artículo publicado por este columnista el 8 de noviembre del 2007 (Agencia de Noticias Pressperú.com). Pasado el tiempo la ordenanza fue publicada permitiendo con esto la entrada de la empresa Ícaro. Es falso cuando el regidor Ríos Gutti dice que fue: “para desmonopolizar el trasporte”
¿Cuál monopolio, Señor, si son más de 33 empresas de transporte de microbuses, y cada una de ellas está conformada por un sin número de propietarios? El actual Gerente Municipal quiere hacerse pasar como el “ordenador”, como el “recto” y “corregir” estos actos negativos. El Alcalde dice “no me presionarán” después que el firmó esa Resolución de Alcaldía espuria.
Control Interno tiene la obligación de investigar quién ordenó la elaboración de la ordenanza 23, y quién la hizo, pues está claro que fue para favorecer a la empresa Ícaro. Que se investigue el por qué de la demora en la entrega del estudio “origen y destino” para lo que se recibió un fondo de 250,000 dólares del Banco Mundial. Debería haberse entregado un programa o software que permitía que con la alimentación de datos como la densidad poblacional, calidad de vías de acceso, si la zona es comercial o no y otras variables, arrojar automáticamente rutas alternativas o, también, capacitar al personal.
La actual gestión aprobó a nivel de Consejo la Ordenanza Nº 23-2007-MPT que permitía el ingreso de nuevas unidades. Ante la protesta y después del contundente paro del sector transporte en contra de esta actitud descarada, no publican la ordenanza; suceden otros inconvenientes propiciados por el propio Alcalde cuando firmó una Resolución de Alcaldía queriendo modificar una Ordenanza. Con todo esto, es mayor el agravante del favoritismo en que han incurrido. Hechos que fueron denunciados en un artículo publicado por este columnista el 8 de noviembre del 2007 (Agencia de Noticias Pressperú.com). Pasado el tiempo la ordenanza fue publicada permitiendo con esto la entrada de la empresa Ícaro. Es falso cuando el regidor Ríos Gutti dice que fue: “para desmonopolizar el trasporte”
¿Cuál monopolio, Señor, si son más de 33 empresas de transporte de microbuses, y cada una de ellas está conformada por un sin número de propietarios? El actual Gerente Municipal quiere hacerse pasar como el “ordenador”, como el “recto” y “corregir” estos actos negativos. El Alcalde dice “no me presionarán” después que el firmó esa Resolución de Alcaldía espuria.
Control Interno tiene la obligación de investigar quién ordenó la elaboración de la ordenanza 23, y quién la hizo, pues está claro que fue para favorecer a la empresa Ícaro. Que se investigue el por qué de la demora en la entrega del estudio “origen y destino” para lo que se recibió un fondo de 250,000 dólares del Banco Mundial. Debería haberse entregado un programa o software que permitía que con la alimentación de datos como la densidad poblacional, calidad de vías de acceso, si la zona es comercial o no y otras variables, arrojar automáticamente rutas alternativas o, también, capacitar al personal.
Son incapaces de haber elaborado una ordenanza para unificar los criterios del procedimiento sancionador de transporte, ni para un nuevo Plan de Rutas, pero si han hecho una para favorecer a la empresa Ícaro, causante de la muerte de dos inocentes niños y el poner en grave riesgo de salud a tres familias. ¿Y para los ciudadanos? ¿Qué? Así mismo debe terminar de una vez por todo el enfrentamiento estéril con la Policía Nacional que a nada bueno conduce y, por último, que el Alcalde asuma su nivel de autoridad y dejar las actitudes de insultos y eterno candidato a no se sabe qué cosa.





















