El Rincón del Artista se convertirá cada jueves en refugio de los poetas y amigos de la poesía y del arte que no viven de Vallejo. 
Por Luis Cabrera Vigo.- He llegado tarde a esta noche de vallejeros. Una cita con un abogado ha retrasado mis intenciones. Moraleja: no se citen con abogados. La puerta está abierta. Son las 9 de la noche y he ingresado valiente y tímidamente a la vez. Tres horas antes Emiliano Rubio compartía el secreto del encuentro. “Te vienes, hermano”, me dijo. Y el primero, en darme la bienvenida ha sido el propietario del local, don Andrés Nieves. Lo primero que escuché eran los sones de la quena de Emiliano. Me convidaron a sentarme en un banquito de plástico y me sirvieron al instante una copita de limonada. La chela era compañía de unas mesas y unas manos a derecha e izquierda. Un hombre de barba entrecana y ojos expectantes ha salido del grupo, mientras aún se escuchaba la quena y la voz de Francisco Montoya.
El primer jueves abrió los fuegos el escritor Domingo Varas Loli, los concurrentes escucharon los poemas de Trilce, algunos versos de Gonzales Prada. Para cuando aparecí el recital había terminado, la pizarra con la frase “Los que no vivimos de Vallejo” ya estaba guardada. La noche de poesía siguió en la trastienda del local. Estaban Felipe Apaza, Hilda Gámez, entre otros contertulios. Era apacible la noche, pero a la vez intensa, cargada de la atmósfera de un Vallejo distinto.
Luis Pérez ya había averiguado mis señas y estaba solícito en contestarme las interrogantes. Escúchenlo:
Luego pedí unas palabras a Francisco Montoya, a quien fui presentando por Santiago Salazar Mena semanas atrás, y hasta me había invitado, y yo, desatento, había olvidado.
Cuerdas muy sensibles en el auditorio provocó Emiliano que cantó algunos versos de Atahualpa Yupanqui y luego a pedido de Apaza, la canción “Gracias a la vida” de Violeta Parra.
Para la próxima semana, jueves 26, se anunció la conferencia “Vallejo Periodista”, por Domingo “Reprobo” Varas y lectura de poemas de los participantes.

Por Luis Cabrera Vigo.- He llegado tarde a esta noche de vallejeros. Una cita con un abogado ha retrasado mis intenciones. Moraleja: no se citen con abogados. La puerta está abierta. Son las 9 de la noche y he ingresado valiente y tímidamente a la vez. Tres horas antes Emiliano Rubio compartía el secreto del encuentro. “Te vienes, hermano”, me dijo. Y el primero, en darme la bienvenida ha sido el propietario del local, don Andrés Nieves. Lo primero que escuché eran los sones de la quena de Emiliano. Me convidaron a sentarme en un banquito de plástico y me sirvieron al instante una copita de limonada. La chela era compañía de unas mesas y unas manos a derecha e izquierda. Un hombre de barba entrecana y ojos expectantes ha salido del grupo, mientras aún se escuchaba la quena y la voz de Francisco Montoya.
El primer jueves abrió los fuegos el escritor Domingo Varas Loli, los concurrentes escucharon los poemas de Trilce, algunos versos de Gonzales Prada. Para cuando aparecí el recital había terminado, la pizarra con la frase “Los que no vivimos de Vallejo” ya estaba guardada. La noche de poesía siguió en la trastienda del local. Estaban Felipe Apaza, Hilda Gámez, entre otros contertulios. Era apacible la noche, pero a la vez intensa, cargada de la atmósfera de un Vallejo distinto.
Luis Pérez ya había averiguado mis señas y estaba solícito en contestarme las interrogantes. Escúchenlo:
Luego pedí unas palabras a Francisco Montoya, a quien fui presentando por Santiago Salazar Mena semanas atrás, y hasta me había invitado, y yo, desatento, había olvidado.
Cuerdas muy sensibles en el auditorio provocó Emiliano que cantó algunos versos de Atahualpa Yupanqui y luego a pedido de Apaza, la canción “Gracias a la vida” de Violeta Parra.
Para la próxima semana, jueves 26, se anunció la conferencia “Vallejo Periodista”, por Domingo “Reprobo” Varas y lectura de poemas de los participantes.















